Los deseos ridículos – 1
Nada quiero; nada deseo Érase un pobre leñador, tan cansado de su vida que, según se cuenta, no encontraba en
Leer másNada quiero; nada deseo Érase un pobre leñador, tan cansado de su vida que, según se cuenta, no encontraba en
Leer másA las orillas de un río al norte de Alemania, reposa una ciudad de paisajes pintorescos llamada Hamelín. Un día,
Leer másEn una ciudad muy remota vivía un emperador cuyo único interés en la vida era vestirse con ropa de moda.
Leer másPoco después el emperador envió a otro funcionario de su confianza a observar el estado de su traje e informarse
Leer másHabía una vez un pastorcito que cuidaba su rebaño en la cima de la colina. Él se encontraba muy aburrido
Leer másEn una tierra muy lejana, una princesa disfrutaba de la brisa fresca de la tarde afuera del palacio de su
Leer másCuento El gato con botas —Señor, he escuchado que usted tiene el envidiable don de convertirse en cualquier animal que
Leer másCuento El gato con botas —¡Socorro, socorro! ¡El señor marqués de Carabás se está ahogando! Recordando todos los regalos que
Leer másCuento -El gato con botas Érase una vez un molinero muy pobre que dejó a sus tres hijos por herencia
Leer másLa voz del genio de la montaña le respondió: —Tu deseo ha sido concedido, eres el sol. De repente, el
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