Cuento Dos pericas en apuros
Habia dos pericas traviesas que vivian en un bosque con una anciana. En una ocasion, encontraron un perro que venia corriendo y al verlas se detuvo y dijo: ¡Alejense, un leñador me persigue!
No tenemos miedo, nosotras podemos huir del leñador con nuestras alas- dijeron las pericas.
Bueno, pero recuerden que se los adverti- dijo el perro- y desaparecio entre la maleza.
Al momento, las pericas escucharon a alguien que gritaba: ¡Max!, ¿donde estas?
Ellas se escondieron entre un arbol, pero de pronto sintieron como el leñador derribaba el arbol donde ellas estaban. El leñador tomo a las pericas y las metio en un saco.
Cuando las pericas vieron la luz, estaban en una cabaña con las paredes llenas de animales disecados. El leñador puso a las pericas en una jaula.
-Les adverti y no siguieron mi consejo, vere si puedo encontrar a su ama- dijo el perro.
Max y la anciana hicieron un plan. La anciana hicieron un plan. La anciana toco la puerta de la casa del leñador y le ofrecio pan con mermelada, mientras Max tomo las llaves de la jaula y dejo a las pericas en libertad.
Cuando el leñador busco a las pericas, era demasiado tarde, solo quedaba una pluma verde en la jaula.
Para celebrar, las dos pericas, la anciana y Max disfrutaron del pan con mermelada, lejos del leñador.



