Las aventuras de Pato Patoso- 1
Había una vez una pato muy torpe del que se reía todo el mundo. Como era el hazmerreír del estaque todos le llamaban Pato Patoso. Y con ese nombre se quedó.
Pato Patoso estaba dispuesto a demostrar a todos que no era tan torpe como parecía. Tropezaba alguna que otra vez, sí, pero ¿quién no lo ha hecho alguna vez? Pero cuanto más se esforzaba por no parecer que no era un torpe, más veces metía la pata.
Harto ya de que todos se rieran de él, Pato Patoso abandonó el estanque, con la idea de ir a donde no le conociera nadie, para que nadie se riera de él.
Pato Patoso pasó mucho miedo. Tuvo que esconderse de los depredadores, para que no le comieran. Y de los cazadores, para que no le disparan.
Y así llegó un día a otro estanque lleno de animales. Era un estanque muy bonito y muy limpio, y con mucho bullicio. Parecía un lugar alegre.
-Hola, pasaba por aquí y me preguntaba si querríais ser mis amigos -dijo Pato Patoso. Pero allí nadie le hacía caso. Lo intentó varias veces más, pero con el mismo resultado.
Harto de que todos le ignoraran, Pato Patoso se fue en busca de otro estanque. Esta vez pasó menos miedo, pero tuvo que ser muy cuidadoso para no convertirse en la cena de nadie.
Días después encontró otro estanque. Este era todavía más bonito que el anterior. Había muchos más animales y estaba todavía más animado que el anterior.
-Hola, pasaba por aquí y me preguntaba si querríais ser mis amigos -dijo Pato Patoso.





