A una Rosa

¡Con qué artificio tan divino sales

de esa camisa de esmeralda fina,

oh rosa celestial alejandrina,

coronada de granos orientales!

Ya en rubíes te enciendes, ya en corales,

ya tu color a púrpura se inclina

sentada en esa basa peregrina

que forman cinco puntas desiguales.

Bien hay tu divino autor, pues mueves

a su contemplación el pensamiento,

a su contemplación el pensamiento,

o aun a pensar en nuetros años breves.
Así la verde edad se esparce al viento,

y así las esperanzas son aleves

que tienen en la tierra el fundamento…

Así la verde edad se esparce al viento,
y así las esperanzas son aleves

Autor del Poema:  Lope de Vega.

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