El Alfarero envidioso parte -2
Entonces el rey mando llamar al alfarero y le dijo: El lavandero necesita un gran vasija para poner mi elefante en remojo. Te ordeno pues que hagas suficientemente grande. Al ver el lio en que se habia metido, el alfarero estuvo tentado de confesarle la verdad al rey. Pero su envidia pudo mas y decidio hacer la vasija que le habian encargado. Llamo en su ayuda a sus amigos y parientes y entre todos reunieron gran cantidad de arcilla, con la que despues de varios dias y de muchos esfuerzos consiguieron hace una vasija los suficientemente grande para meter el elefante.
Entonces se la llevaron al rey. El rey llamo al lavandero quien lleno aquella enorme vasija con agua jabonosa y pidio dque trajeran al elefante. Los guardas del palacio llevaron al animal, pero en cuanto el elefante puso la pata en la vasija, la arcilla se quebro rompiendose en mil pedazos.
Cuando el rey se entero, ordeno al alfarero hacer una segunda vasija, que tambien se rompio. Y lo mismo sucedio con muchas otras vasijas que corrieron la misma suerte: el elefante las hacia trizas apenas les ponia la pata encima. Y sucedio que el alfarero, obligado a hacer vasija tras vasija para el elefante, descuido su trabajo hasta que al poco tiempo quedo en la miseria. Y se hubiera muerto de hambre si el lavandero, que era tan caritativo, no le hubiera tendido la mano. Y entonces el alfarero comprendio que la envidia es muy mala consejera.
Editorial Escuela Para Todos.




