En una esquina
Aquí, al volver el sol, han confluido 
mi sangre con tu sangre de noviembre:
verde seco es vasija de otro verde
seco que abarca toda la costumbre
de renacer-cenizas son
los días diecinueve y cada noche
en que Saturno manda en las estrellas-
No hay lugar para ti y para mí juntos
en esta ciudad rota en la que somos
tú y yo, no lo mejor de cada uno
sion tú y yo. No hay sitio.
Hay una esquina
que aunque lugar de citas imposibles,
es el único punto que nos queda
para la belleza del encuentro y el
y el dolor consecuente a la belleza
dignifiquen al menos nuestra ausencia.
Autor del poema: Aníbal Núñez




