Fabula Mercurio y el Leñador
Habia un leñador que estaba cortando madera en la ribera del rio cuando se le cayo el hacha al agua.
Sumamente afligido se puso a llorar por su suerte porque era la herramienta de su trabajo.
El protector del leñador era Mercurio y cuando lo vio desconsolado se le apareció con un hacha de oro y le pregunto: “¿ Es esta tu hacha ¿”.
El leñador con toda certeza le respondio: “No, esa no es mi hacha”.
Entonces Mercurio se desparecio y luego le mostro un hacha de plata al leñador, a lo que este respondio: “Agradezco tu ayuda, pero esa no es mi hacha”.
Mercurio se dio cuenta de la virtud y bondad de aquel hombre honrado que lo único que quería era recuperar su herramienta de trabajo para continuar con su labor. Convencido de ello, Mercurio le mostro un hacha de hierro mientras le pregunto por tercera vez: “¿Es esta tu hacha?.
El leñador cotento afirmo que esa si era su hacha. Como premio a su honradez, Mercurio le regalo el hacha de oro y la de plata también.
El leñador se fue muy contento del rio con las tres hachas y le conto a sus compañeros sobre su buena fortuna.
Uno de los leñadores que escucho la historia quiso probar suerte, dejo caer el hacha y se puso a llorar. Como estaba previsto, Mercurio se apareció y le mostro un hacha de oro. Entonces el hombre cegado por la ambicion, afirmo: “Esa es mi hacha perdida”.
Mercurio, que conocía la impostura de aquel hombre, no le dio el hacha de oro ni le devolvió la suya.
Moraleja
Se honrado en todo momento.
ESOPO.





