Poesia Marinerito
Te fuiste, marinerito,
en una noche lunada
tan alegre, tan bonito,
cantando a la mar salada.
¡Que humilde estaba la mar!
El, ¡Como la gobernaba!
Tan dulce era su cantar
que el aire se enojaba.
Cinco delfines remeros
su barco le contejaban;
dos angeles marineros
invisibles le guiaban.
Tendio las redes, ¡Que pena!,
por sobre la mar salada
solo en su red plateada.
Rafael Alberti.



