Cuento Ali Baba y los 40 Ladrones – 2

Fue a la casa de Kassim a prestar una balanza, con la excusa de pesar granos.

La esposa de Kassim recordo que ellos no tenian dinero para comprar granos, por lo que dudo y al prestarle la balanza, con disimulo, unto grasa en la base para que quedara pegado algo de lo que su cuñada pesara.

alibaba-y-los-40-ladrones-3.jpg

Ali Baba y su esposa pesaron el tesoro y devolvieron la balanza, pero un rubi quedo pegado a la grasa.

Al recobrar el instrumento, Kassim vio el rubi y casi se muere del disgusto.  Corrio a la casa de Ali Baba y grito:

«¡Sin verguenzas! ¿ De  donde sacaron ese tesoro?».  Y Ali Baba, resignado, le conto la verdad.

A la mañana siguiente Kassim llevo 12 mulas y 24 bolsas al lugar y cuando estaba frente a la piedra, exclamo: «Abrete sesamo».

La roca se abrio y Kassim entro.  Luego grito: «Cierrate sesamo» y cargo las 24 bolsas que llevaba con monedas y piedras preciosas.

Era tanta su emocion y avaricia que cuando se dispuso a salir no se recordaba lo que tenia que decir.  Grito: «¡ Abrete alpiste!» y la roca no se movio, luego dijo: «¡Abrete cebada, abrete maiz!», y luego de muchos intentos mas, la roca siguio inmovil.

-¿Ay de mi, olvide el nombre de la semilla!- exclamo.  Por fin, la roca se abrio pero por ordenes de los cuarenta ladrones que regresaban al lugar, y al verlo, le cortaron la cabeza.

Cuando Ali Baba llego al lugar, solo encontro a su hermano, a quien enterro en el bosque.

Con su esposa construyeron una casa y no tuvieron que trabajar nunca mas.

Deja tu Comentario

comentarios