Cuento El Cuarto Rey Mago – 2
Despues de largo y penoso viaje, llego a la gruta precisamente cuando acababan de salir los tres Reyes Magos. Iba a llamar pidiendo entrada, pero detuvo al escuchar el dialogo que sostenian los padres del Divino Niño.
-Maria, ¿te diste cuenta?- Pregunto Jose estos reyes trajeron preciosos regalos a Jesus, y aunque tu le dijiste que les diera un beso en recompensa, solo les sonrio.
Nuestro infeliz rey, al oir esto, apretando la rosa contra su pecho exclamo:
-No; yo no puedo entrar, pues solo le traigo una flor marchita.
Lleno de profunda tristeza, volvio la espalda a la Gruta de Belen, dispuesto a partir.
Apenas habia dado unos pasos, cuando sintio que unos bracitos rodeaban su cuello y que la mano delicada y suave de un niño, del Niño Jesus, abria la sucia camisa y tomaba la flor. La rosa se habia vuelto roja; la sangre de la herida que hicieron las espinas en el pecho del rey, la habian teñido.
Ante el asombro y gozo del pobre rey, del cuarto Rey Mago, el Niño Jesus le regalo un beso de amor.
Esta leyenda nos enseña que Dios aprecia mucho lo que el pobre le da con sacrificio.
Edicion por:
«La Escuela Nueva »
Madrid España



