Cuento El Petroleo
Alfredo no habia ido nunca a la ciudad. Vivia en el campo; sus padres eran labradores.
Un dia su padre tuvo que ir a la capital y permitio que le acompañara Alfredo, como premio por su buen comportamiento.
El niño estaba sorprendido, en medio de tantas cosas que solo habia visto en fotografia: grandes edificios, mucha gente, largas y anchas calles muy limpias.
Lo que mas llamo su atencion fueron interminables filas de autos, camiones, motocicletas, autobuses, que a todas horas del dia y de la noche, circulaban por las calles.
Su padre iba respondiendo a las preguntas que la curiosidad de Alfredo provocaba.
De pronto, se le ocurrio una que origino una larga conversacion entre ambos.
-Papa, ¿con que andan los automoviles?
-Con gasolina, hijo- respondio el padre-.
y para ahorrarse mas explicaciones llevo a Alfredo a una estacion de gasolina.
-¿Ves ese liquido que parece agua? Es la gasolina.
-¿Nace debajo del surtidor?- volvio a preguntar Alfredo.
-No, hijo; sentemonos y te lo explicare despacio.
Cerca habia un hermoso jardin; ya sentados, el padre prosiguio:
-La gasolina se obtiene del petroleo…
Papa y ¿que es el petroleo?- corto impaciente el niño.
-Espera no tengas tanta prisa. Hace miles de años quedaron enterrados restos de animales y plantas. El calor de la tierra los fue convirtiendo en liquido, formandose grandes bolsas. Ese liquido espeso, de color negro, que arde con facilidad, es el petroleo. Muchas maquinas funcionan gracias a los productos que se extraen de el.
-Como sacan el petroleo de las bolsas’
-Cuando se descubre un yacimiento, se abren pozos con maquinas perforadoras. Entonces sale el petroleo como si fuera el surtidor de una fuente.




