Fabula La Culebra y El Labrador
Un labrador que iba a sembrar, hirió a una culebra que estaba tranquila en el camino, y ella muy enojada le dijo: “Yo no te hice daño ¿Por qué machucas?”. El labrador la ignoro y siguió su camino porque creyo que jamas volveria a verla, mientras la culebra, se quedo molesta y lastimada.
Al año siguiente, el labrador iba por el mismo camino y se encontró a la culebra quien le dijo: “¿ Vas a sembrar al campo?, si es asi, no siembres en tierra de regadío porque será un año de mucha lluvia y ahogara la semilla”. El labrador recordó el incidente con la culebra , por eso, no le hizo caso y sembro en tierra de regadío. Ese año fue de mucha lluvia y el labrador perdió todo su trigo.
Paso por otro año y el labrador nuevamente vio a la culebra en el camino, y ella le dijo: “Si vas a sembrar, no siembres en tierra de a quien le hiciste mal”. El labrador desobedecio a la culebra, sin embrago, ese año sucedió como ella había predicho y el trigo se perdió.
De nuevo, el labrador volvió a encontrarse con la culebra y esta le dijo: “Todo ha salido como te pronostique, si quieres cosechar este año, no siembres ni en tierra muy humeda, ni en tierra muy arida, pero no creas a quien le hiciste mal”.
Ese año el labrador hizo lo que la culebra le había aconsejado y recogio mucho trigo. Al volver, le dijo a la culebra que pidiera lo que quisiera y que el trataría de complacerla. La culebra le respondio : “Solo te pido que mañana envíes a tu hijo con una olla de leche a mi cueva, pero no descredito a quien hiciste mal”.
A la mañana siguiente, el labrador envio a su hijo con la olla de leche, pero paso el tiempo y el hijo no volvió . El labrador angustiado, le recrimino a la culebra, pero esta se puso a salvo y le hablo asi: “ Tu me hiciste mal y no te disculpaste porque creiste que no me volverías a ver. Yo no te engañe porque siempre te adverti que no siguieras los consejos de a quien le habias hecho mal”.
Moraleja
Recuerda hacer siempre el bien.
ESOPO.





