La casa del Sol y la Luna -1

Cuenta la leyenda que hace miles de años el Sol y la Luna se llevaban tan bien, que un día tomaron la decisión de vivir juntos.

Construyeron una casa espaciosa, bonita y muy cómoda, e iniciaron una tranquila vida en común.

Un día, el Sol le comentó a la Luna:
– Había pensado invitar a nuestro amigo el Océano. Nos conocemos desde el principio de los tiempos y me gustaría que viniera a visitarnos ¿Qué opinas?

– ¡Es una idea fantástica! Así podrá conocer nuestra casa y pasar una tarde con nosotros.

Al Sol le faltó tiempo para ir en busca de su querido y admirado colega, con quien tantas cosas había compartido durante miles de años.

– ¡Hola! He venido a verte porque la Luna y yo queremos invitarte a nuestra casa.

– ¡Oh, muchas gracias, amigo Sol! Te lo agradezco de corazón, pero me temo que eso no va a ser posible.

– ¿No? ¿Acaso no te apetece pasar un rato en buena compañía? Además, estoy seguro de que nuestra nueva casa te encantará ¡Si vieras lo bonita que ha quedado!…
– No, descuida, no es eso. El problema es mi tamaño ¿Te has fijado bien? Soy tan grande que no quepo en ningún sitio.

– ¡No te preocupes! Dentro está todo unido porque no hay paredes, así que cabes perfectamente ¡Ven, por favor, que nos hace mucha ilusión!…

– Bueno, está bien… Mañana a primera hora me paso a veros.

– ¡Estupendo! Contamos contigo después del amanecer.

Al día siguiente, el Océano se presentó a la hora acordada en casa de sus buenos amigos. La verdad es que desde fuera la casa parecía realmente grande, pero aun así, le daba apuro entrar. Tímidamente llamó a la puerta y el Sol y la Luna salieron a recibirle. Ella, con una sonrisa de oreja a oreja, se adelantó unos pasos.

Mundoprimaria

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