La vez que fallo Tio Conejo (cuento) parte 2

Todavia mas-, dijo Tio Conejo.- Como se que usted es mas lerdo que yo, le voy a dar cincuenta pasos de ventaja.

-¡No;  eso es demasiado! No acepto-, dijo el cangrejo, haciendose el que no queria abusar.- Es usted el que tiene que salir con 50 pasos de ventaja.  Y no me diga que no porque me ofendo.

-¡Acepto, acepto!- se apresuro a contestar Tio Conejo, no queriendo contradecirlo, y con susto de que se enojara y se echara atras.

Con este acuerdo se fueron juntos y muy amigablemente hasta el lugar en donde debia empezar la carrera.  Tio Conejo se adelanto para coger los 50 pasos de ventaja.  Pero apenas dio la vuelta, el cangrejo, ni lerdo nin perezoso, se agarro con sus fuertes tenazas de la tupida colita del cangrejo, sin que este se diera cuenta.

Al llegar a donde estaba el arroz, Tio Conejo se volvio creyendo haber dejado muy atras al cangrejo.  Entonces, el cangrejo abrio las tenazas y se dejo caer muy calladito sobre el arroz.

-¿Donde esta, amigo?-, gritaba alegremente Tio Conejo, al no verlo por ninguna parte.

-¡Aqui estoy!- respondio el cangrejo a su espalda.

Tio Conejo dio el brinco de sorpresa y quedo casi paralizado de la impresion.  No podia creerlo.  Alli estaba el cangrejo, caminando alegremente sobre el monton de arroz.

-¡Estoy aqui!  ¡Y llegue antes que usted!

El pobre Tio Conejo, por primera vez en su vida, se fue triste y cabizbajo, sin poder comprender como el cangrejo habia podido ganarle.

Deja tu Comentario

comentarios