La vez que fallo Tio Conejo (cuento)

Cuentan que en cierta ocasion Tio Conejo se asocio con un cangrejito para hacer una siembra de arroz.  Varios meses trabajaron juntos y de acuerdo.  Primero escogieron la semilla y la sembraron.  Despues cuidaron las matitas con dedicacion.  Siempre de acuerdo, recogieron la cosecha y separaron los granos de arroz de las granzas.  Pero las discusiones empezaron cuando llego la hora de repartir la cosecha.  Tio Conejo, queriendo engañar al cangrejo le dijo, en el tono amistoso del mundo:

-¿Ve?  Alli tenemos dos montones:  uno grande y otro pequeño.  Yo le dejo el grande y me quedo con el pequeño.

El cangrejo, despues de ver que el monton grande era el de las granzas y el pequeño el del arroz, respondio:

-Le agradezco mucho el favor, querido amigo; pero me gusta ser justo.   Dividamos por mitades los dos montones.  Yo divido y usted escoge; o usted divide y yo escojo, como prefiera ¿Que le parece?

-¡No, no!   No estoy de acuerdo- dijo Tio Conejo, -Mejor alejemonos de aqui unos treinta metros, y volvamos corriendo.  El que primero llegue se lleva el grano y el otro se queda con las granzas.  ¿Que le parece?

-Pues si, me parece bien- respondio el cangrejo.-¡Por fin nos pusimos de acuerdo!- dijo Tio Conejo, muy contento,  pues estaba seguro de ganar.-

Tanto me alegra esto que si usted gana, estoy dispuesto a cederle todo el arroz y las granzas.  ¿De acuerdo? -¡De acuerdo! repitio el cangrejo.

Editorial Escuela para Todos.

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