Cuento El frasco de Miel

Los dulces, los caramelos, las chocolatinas, eran las delicias de Pepito.

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Su mama le tenia prohibido tomar golosinas sin su consentimiento, pues le hacian daño.  Pero Pepito era tan goloso que no sabia resistir a la tentacion, cuando tenia algo azucarado a su alcance.

Habia comprado su mama yn hermoso frasco de miel.  Algunas tardes, la merienda consistia en unas tostadas, con un poquito de miel encima.

Pepito las devoraba con glotoneria y al terminar, se pasaba una y otra vez la lengua por los labios, mientras pensaba en el frasco de rica miel.

¿Donde estaria escondido…?

Un dia, aprovechando que estaba el solo en casa, tanto busco el frasco que al fin lo descubrio arriba de un armario, entre unas cajas.

Se subio a una silla y como tampoco alcanzaba, cogio un palo.  Empujo una caja, que cayo al suelo con un gran estruendo; y luego, poco a poco fue acercando el frasco.

Ya casi lo alcanzaba con la punta de los dedos cuando…¡zas!, el frasco se volco, cayendo toda la miel encima de su cabeza.

En ese momento entraban sus papas en casa.

Al oirlos, pepito les pidio auxilio a gritos, pues la miel le cegaba los ojos y las moscas se pegaban a su cara.

Cuando su mama lo vio con aquella careta, preparo en seguida un baño; con una esponja, jabon y frotando muy fuerte, logro quitarle la miel que tenia pegada.

Su papa le hizo comprender que cuando los padres ordenan una cosa, hay que obedecerlos, pues siempre desean el bien de sus hijos.

Edicion

«La Escuela Nueva».

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