Cuento El picador de piedra – 2
La voz del genio de la montaña le respondió:
—Tu deseo ha sido concedido, eres el sol.
De repente, el picador de piedra se convirtió en sol. Muy contento del alcance de su poder, lanzó tanto calor sobre la tierra que resecó el prado y todos los cultivos. Hasta que un día una nube se puso delante de él y tapó sus rayos. Esto lo enojó mucho y dijo:
—¿Cómo puede ser? Una nube es más poderosa que yo, quisiera ser una nube.
La voz del genio de la montaña le dijo:
—Tu deseo ha sido concedido, eres una nube.
El picador de piedra se convirtió en una nube. Muy contento, tapó al sol y derramó lluvias torrenciales. Los ríos se desbordaron y el agua arrancó todo lo que estaba sobre la tierra, pero la montaña donde picó piedra no se movió. Al verla, el picador de piedra gritó muy enfadado:
— ¿La montaña es más poderosa que yo? ¡Quiero ser la montaña!
La voz del genio de la montaña le respondió:
—Tu deseo ha sido concedido, eres una montaña.
El picador de piedra se convirtió en montaña y estuvo muy contento.
Contento, hasta que un hombre muy feliz subió a la montaña y picó piedras. El picador de piedra, muy molesto, exclamó:
—¿Cómo? ¿Un simple hombre es más poderoso que yo? ¡Quiero ser un simple hombre!
Entonces, la voz del genio de la montaña dijo:
—Tu último deseo ha sido concedido, eres un hombre.
El picador de piedra volvió a su sencilla vida, trabajaba muy duro, pero era feliz y nunca deseó más de lo que tenía.





