Cuento Irina y el espiritu del bosque
Irina era una niña a la que le gustaba contar historias, algunas veces decia que platicaba con un oso que tenia cabeza de pajaro, otras que era amiga de un lobo feroz y que el arroyo le enseñaba canciones.
Todos los dias, al llegar al aula, sus compañeros se reunian para escucharla.
Les gustaban tanto sus esplendidos relatos que algunas veces el inicio de la clases se tenia que retrasar hasta que Irina terminaba sus narraciones.
En el aula una niña a la que no le gustaban los cuentos de Irina, ella era hija del herrero del pueblo, y cada vez que llegaba a su casa no hacia mas que hablar mal de Irina.
Una noche, el herrero y su esposa quisieron comprobar si lo que Irina contaba era verdad. Fueron hasta su casa y observaron que la niña estaba sola y le pedia al lobo que llegara, pues no tenia con quien jugar y platicar.
El herrero comprendio que la niña inventaba esas historias porque se sentia muy sola, asi que utilizando el tronco de un arbol se acerco a la ventana, le dijo a la niña que era el Espiritu del Bosque y conversaron por mucho tiempo.
Al dia siguiente, Irina les conto a sus compañeros lo sucedido, y por la tarde la hija del herrero corrio a contarle a su papa la nueva mentira de Irina.
El padre muy molesto le dijo que Irina no contaba mentiras y le ordeno que le pidiera perdon por no haberle creido.
Desde entonces, Irina tiene una nueva amiga y la hija del herrero ya no habla mal de los demas.



