Cuento Los Apuros de Carlos – 2
Esta misma escena se repetia con frecuencia.
El niño se metia en la conversacion de los mayores, haciendo comentarios o rectificando lo dicho por su mama.
Como los dos niños pasaron muchos ratos jugando juntos, el mal ejemplo hizo que Carlitos cambiara y empezo a imitar a su amigo. Carmen estaba muy disgustada y esperaba el momento oportuno, para dar buena leccion a su hijo.
Un dia que hablaba con una de sus amigas, el niño la interrumpio diciendo.
-No fue asi, mama.
-¡Anda, cuentalo tu, Rafael !- ordeno su mama suavemente.
Carlitos no respondio; se dio cuenta de la intencion de su mama y, muy avergonzado, salio de la sala.
!Cuando sufrio despues recordando la leccion!
El no se llamaba Rafael; ¡eso lo sabia muy bien su madre! El no queria que le compararan con el travieso y el mal educado Rafael.
Cuando se fue la visita, Carmen llamo a su hijo y le explico:
-Ya veo que te has dado cuenta de lo mal que te has portado. No te voy a castigar, porque lo que has sufrido es ya suficiente castigo. Pero no olvides nunca que solo deben ser los buenos ejemplos. Y por esa razon hay que elegir, para jugar y para estudiar, buenos compañeros.



