Juan, El de la Carguita de Leña – parte 1
Habia una vez, una viejita que tenia tres hijos: dos vivos y uno tonto, los dos vivos eran muy egoistas con la m
adre y nunca le hacian caso, pero el tonto era muy bueno con ella y era el palito de su enredos. Los dos vivos se pasaban en la ciudad haciendo que hacian, porque eran unos grandes vagabundos. Los cierto es que el tonto no era nada tonto, pero copmo era tan bueno lo creian tonto, porque asi es la vida.
Un dia, lo mando la anciana a la montaña a traer una carguita de leña. El fue e hizo una buena carga y cuando estaba rejuntando las burusquitas para que a su madre no le costara encender el fuego por las mañanas, se aparecio una viejita que traia una varillita en la mano.
Ella le dijo: – Mira Juan, aqui te traigo esta varillita de regalo. Es como un premio por lo bueno que ha sido con tu mama.
Juan pregunto: – ¿ Y para que me sirve?
-Para todo lo que se antoje: ¿que queres plata? Pues a pedirsele a la varillita. Y si no, mira: cuando estes muy cansado, vas a tocar con ella la carga de leña y al mismo tiempo le decis: Varillita, varillita, por la virtud que Dios te dio, que mi carguita de leña me sirva de coche y me lleve a casa.
Asi lo hhizo Juan; se sento en la carga de leña y en un abrir y cerrar de ojos estuvo en su casa.
Sucedio que las hijas del rey venian de cuando en cuando a bañarse a una poza que habia cerca de la casa de ellos. Un dia de tantos, salio la menor de las hijas en un vivo llanto del baño porque se la habia caido en el agua su sortija. Su majestad ofrecio que la encontrara, seria el marido de su hija.
Apenas amanecio, corrieron los dos hermanos a buscar en la poza. Cuando ellos se fueron llego el tonto con su varillita, varillita por la virtud que Dios te dio, devuelveme la sortija.- Y de veras, la sortija salio y se ensarto en la varillita.
La guardo, toco con su varillita la carga de leña, y pidio que esta lo llevara al palacio del rey. Bajo de su vehiculo alguillo cjhillado, saco la sortija de su bolsa y dijo: -Señor rey, aqui traigo la sortija de la niña y a ver en que quedamos de casamiento.
Carmen Lyra. Cuentos de mi Tia Panchita.
San Jose, Costa Rica. Editorial Costa Rica, 1989.



