Poesia Camino de Belen
Camina la Virgen pura,
camina para Belen
con un niño entre los brazos
que es todo un cielo de ver.
En el medio del camino pidio el
Niño de beber;
-No pidas agua, mi niño;
no pidas agua, mi bien;
que los rios corren turbios
y los arroyos tambien,
y las fuentes se secaron
y ya no pueden correr.
Alla arriba, en aquel alto.
hay un fresco naranjel
cargadito de naranjas
que otra puede tener;
es un ciego el que las guarda,
ciego que no puede ver.
-Cieguito, cieguito,
que guardas el naranjel,
dame una sola naranja
para el niño entretener.
-Entre, señora, en mi huerto;
coja las que ha menester,
coja aquellas mas grandes,
deje las chicas caer,
y en cogiendo para el niño
coja para usted tambien.
Cuantas mas quita la Virgen
mas salen al naranjel:
quitabalas de una en una,
salian de cien en cien;
las ramas que estaban
secas tornaban
a florecer.
La Virgen salio del huerto
del huerto del naranjel,
y al mirar al cieguito,
el ciego comenzo a ver.
-¿Quien sera aquella señora,
quien sera aquella mujer,
que sin pedirle yo nada
ella me hizo tanto bien?
Me dio la luz de los ojos,
la del corazon tambien;
La Virgen pura seria
Que otra no podia ser.
Erase la Virgen Santa,
que al lado de San Jose,
con el niño entre los brazos,
caminaba hacia Belen.
Edicion dirigida por:
«Escuela Nueva» España.



