Una mañana, un cazador escondio varias trampas de un bosque y se puso a esperar a su presa. Despues de un largo rato, se dio cuenta que un una de las trampas había una perdiz atrapada.
La perdiz trato de huir pero fue en vano porque el cazador la tomo. Cuando se vio atrapada, la perdiz le dijo al cazador: “Yo conozco donde están mis hermanas, si tu me sueltas, yo te podre guiar hasta ellas, seguro te llevaras mas de una presa. Todo esto será a cambio de que me dejes con vida”. CONTINUA LEYENDO TODA LA INFO AQUI
Habia un leñador que estaba cortando madera en la ribera del rio cuando se le cayo el hacha al agua.
Sumamente afligido se puso a llorar por su suerte porque era la herramienta de su trabajo.
El protector del leñador era Mercurio y cuando lo vio desconsolado se le apareció con un hacha de oro y le pregunto: “¿ Es esta tu hacha ¿”.
La corriente de un rio crecio tanto que se desbordo y a su paso se llevo dos ollas, una de barro y otra de cobre. El movimiento de las ollas no era igual, la de barro, por ser mas liviana, iba adelante y se movia de modo que las piedras del rio no la lastimaran.
En cambio, la olla de cobre, por ser mas pesada y de un material duro, iba detrás golpeándose en los escombros.
Había una vez un niño que se llamaba Jorge, su madre María y el padre Juan. En el día de los Reyes Magos se pidió más de veinte cosas. Su madre le dijo: Pero tú comprendes que… mira te voy a decir que los Reyes Magos tienen camellos, no camiones, segundo, no te caben en tu habitación, y, tercero, mira otros niños… tú piensa en los otros niños, y no te enfades porque tienes que pedir menos. CONTINUA LEYENDO TODA LA INFO AQUI